41 años del fallecimiento de Luis Enrique Cerrada Molina alías MACHERA

  Machera era un malandro de Santa Anita, un barrio de la ciudad de Mérida, Edo. Mérida. A sus 21 años era el líder de la banda más dura de la ciudad. Siendo líder de estos grupos no se podía andar con delicadezas por la vida, plomo y sangre marcaron su vida.

     Un día de carnaval, en el que llevaba un carrusel para el barrio, algodón de azúcar y cotufas gratis para todos los niños, y cerveza para los grandes, eso sí, nadie pregunte de dónde salió el dinero, mientras las luces de navidad de éste año fueran más grandes que las del año pasado, o que los de la banda del barrio Andrés Eloy no se metiera en Santa Anita.

   Sus adeptos dicen que sí era ladrón, pero nunca robó a los pobres y que siempre ayudo a los necesitados con el dinero robado de los ricos. Era marihuanero, le gustaban las mujeres y era valiente y feroz. Pero también quiso mucho a su madre, era devoto del Dr. José Gregorio Hernández y de la Virgen del Carmen. Le gustaba el brandy, el baile y las fiestas. Dicen que su revólver tenía poderes mágicos y todavía está guardado en el cuartel de la policía. 

 

   Luis Enrique Cerrada Molina (MACHERA), murió cuando apenas contaba con 21 años de edad, el 01 de octubre de 1977, en un enfrentamiento donde se combinaron todas las fuerzas policiales para dar caza al delincuente más solicitado de la época. Murió latiéndole el corazón como al de un pájaro asustado, unos ojos llenos de lagrimas de rabia y dolor, 180 balas perforaron su débil humanidad, al final el joven delincuente muere, tres funcionarios heridos y uno muerto.

 

    Dicen que el cadáver fue entregado a los tres días para su cristiana sepultura y durante el velorio se confundieron malandros y policías. Quizás ese pudo ser su primer milagro porque aun siendo todos de distintos bandos, nada sucedió. MACHERA, pasa a ser leyenda, en torno a su figura se tejieron mil y una anécdotas. Ahora se le atribuyen numerosos milagros y ello lo testimonia su tumba, repleta ya de placas, libros, reliquias, dinero, estatuillas, velas, rosarios, velones, flores y oraciones a cada instante por los favores recibidos.

 

    Es verdad que su vida fue desordenada, es verdad que cometió delitos que lo colocaron al margen de la sociedad de su tiempo, pero también es verdad que el buen ladrón del que nos habla la Biblia le dijo a Jesús en el momento de su muerte, ¡Señor, acuérdate de mí en tu reino! y también es verdad que Jesús dijo en una oportunidad ¡El que esté libre de pecados que tire  la primera piedra!.

 

   El es predilecto de los estudiantes y de los novios, de los primeros especialmente cuando van a presentar un examen y hay parejitas de novios que testimonian los arreglos amorosos hasta convertirse en un feliz matrimonio. 

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