La Ciencia y la Religión

    Ciencia y religión son las dos grandes visiones del mundo más importantes. Son fenómenos globales presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad. Las relaciones entre ciencia y religión se pueden enfocar desde tres puntos de vista: histórico, epistemológico y sociológico. La primera pregunta que se plantea es si son entre sí compatibles o incompatibles. Dentro de la compatibilidad se puede destacar su autonomía y desde ella el diálogo y la complementariedad. El problema de los orígenes del universo, la vida y el hombre puede plantearse desde la religión y de la ciencia. Aunque esto llevó a ciertos conflictos hoy encontramos que no tiene por que oponerse. El campo de la ética es un terreno en el que ciencia y religión se encuentran.

 

     A pesar de todo, la idea de que existe una oposición entre ciencia y religión sigue viva. Esto se explica en parte porque, si bien muchos científicos son personas religiosas, algunos sostienen ideas extremas que producen un gran impacto en la opinión pública. Esas ideas van acompañadas por un notable talento para la divulgación, lo cual convierte a esos científicos en una especie de oráculos de la ciencia, porque a los ojos de muchos representan lo que la ciencia, con toda su autoridad, dice sobre la religión hoy día. Veamos siete ejemplos, que muestran también la diversidad de posiciones que existen entre esos científicos cuando abordan los temas relacionados con la religión.

     Muchas afirmaciones negativas sobre la relación entre ciencia y religión se siguen repitiendo hoy, a veces, con enconada virulencia y algunos ven en la religión un virus maligno que se opone al progreso de la ciencia. El tema necesita de una reflexión seria y serena que examine la relación entre ciencia y religión como formas de conocimiento y fenómenos sociales, y cómo ha sido esta relación a lo largo de la historia, en especial, en relación con el cristianismo.

      Nadie puede hoy dudar que la ciencia y la religión son, sin lugar a dudas, las dos grandes visiones sobre el mundo. Aunque hay otras visiones, como la artística, estas dos tienen una extensión y fuerza que las sitúan como las dos más importantes maneras de mirar al mundo. En general, podemos decir que la ciencia trata de comprender la naturaleza del mundo material que nos rodea, cómo ha llegado a ser, cómo lo conocemos y qué leyes lo rigen. La religión, por otro lado, trata de lo que transciende el mundo material y pone al hombre en contacto con lo que está más allá, lo luminoso, lo misterioso, en una palabra con el misterio de Dios y su relación con el hombre y el universo. Este es el enfoque que toma el autor y trata de analizar ambas visiones y establecer cuáles pueden ser las relaciones que hay entre ellas. 

 

La Ciencia Vs La Religión

      El 5 de enero de 1982, el juez William R. Overton tuvo que juzgar un litigio entre los creacionistas y los evolucionistas, en el estado de Arkansas. Después de escuchar las declaraciones de una serie de científicos, en su larga sentencia incluyó una definición de la ciencia basada en cinco rasgos. En definitiva, la ciencia experimental se caracteriza por buscar un conocimiento del mundo natural que se pueda someter a control experimental. 

 

      La ciencia natural es posible porque en la naturaleza existen muchas pautas, regularidades en el espacio y en el tiempo, que se pueden expresar mediante leyes generales. Esto permite que la ciencia experimental tenga una peculiar fiabilidad que, en cambio, no se encuentra del mismo modo cuando se consideran aspectos más profundos de la existencia, que van unidos a la espiritualidad y a la libertad humanas. Por este motivo, la competencia en el campo científico no garantiza, en modo alguno, que la misma persona sea competente para juzgar adecuadamente las cuestiones filosóficas o religiosas.

 

      Muchos científicos son personas religiosas, aunque con frecuencia, como sucede en otros ámbitos, quienes propugnan ideas más extremistas sean más conocidos en la opinión pública, y sus ideas se presenten como si estuvieran avaladas por la ciencia, cuando en realidad nada tiene que ver con ella. Se suele admitir en la actualidad que ciencia y religión ocupan ámbitos diferentes, pero existen relaciones entre ambas. En libro ya mencionado La mente del universo he examinado un tipo de relaciones que me parecen especialmente interesantes para mostrar la coherencia entre ciencia y religión, respetando sus diferencias y evitando el naturalismo que pretende reducir todo a la ciencia .Se trata de un análisis de los supuestos e implicaciones generales del progreso científico.

 

     Existen tres tipos de tales supuestos. El primero se refiere a la inteligibilidad o racionalidad de la naturaleza; puede ser denominado ontológico, y se encuentra estrechamente relacionado con el orden de la naturaleza. El segundo se refiere a la capacidad humana para conocer el orden de la naturaleza; puede ser denominado epistemológico, e incluye las diferentes modalidades de la argumentación científica. El tercero se refiere a los valores implicados por la actividad científica; puede ser denominado ético, e incluye la búsqueda de la verdad, el rigor, la objetividad, la modestia intelectual, el servicio a los demás, la cooperación, y otros valores relacionados con éstos.

 

     Hay quienes piensan que la ciencia y la religión son cosas contrarias. Aquí una sección dedicada al hecho de que la ciencia y la religión no son contrarias, sino complementarias.

“Para el científico que ha vivido con su fe en el poder de la razón, la historia termina como una pesadilla. Ha superado las montañas de la ignorancia; está a punto de superar el pico más alto y, cuando se levanta sobre la última piedra, un grupo de teólogos, que llevan ahí sentados por siglos, le dan la bienvenida.” (Robert Jastrow, astrónomo, físico, cosmólogo y agnóstico auto-procalmado).

Stephen Hawking

  Stephen William Hawking es un físico teórico, astrofísico, cosmólogo y divulgador científico británico. Sus trabajos más importantes hasta la fecha han consistido en aportar, junto con Roger Penrose, teoremas respecto a las singularidades espacios temporales en el marco de la relatividad general, y la predicción teórica de que los agujeros negros emitirían radiación, lo que se conoce hoy en día como radiación de Hawking (o a veces radiación Bekenstein-Hawking).

  Stephen Hawking utiliza repetidamente la palabra Dios en su discurso público de divulgación científica, pero ha explicado que lo hace en sentido meramente metafórico. "No soy religioso en el sentido normal de la palabra. Creo que el Universo está gobernado por las leyes de la ciencia. Esas leyes pudieron haber sido creadas por Dios; pero Dios no interviene para romper las leyes

El Origen del Universo

     Stephen Hawking es seguramente el científico más famoso de nuestra época, debido, en buena parte, a las circunstancias de su enfermedad. Se han editado millones de ejemplares de su libro Breve historia del tiempo.

 

     En sus publicaciones, Hawking ha mezclado el estudio científico del origen del universo con el problema filosófico y teológico de la acción divina en el mundo, como si la física, al estudiar el origen del universo en el tiempo, tuviera implicaciones sobre el problema metafísico y religioso de la auto-suficiencia del universo o de su dependencia en el ser.

 

     En realidad, Hawking no niega la existencia de Dios, y admite que Dios puede actuar de modos que nos resultan inaccesibles científicamente. Pero a veces se expresa de modo confuso sobre estos temas. Como ya puso de relieve santo Tomás de Aquino hace siglos, el origen del universo en el tiempo es un problema diferente de su auto-suficiencia: el universo material no puede ser auto-suficiente, depende completamente en su ser de Dios y, en este sentido, es creado, pero esto poco tiene que ver con el origen en el tiempo, aunque la doctrina cristiana también afirma que el mundo ha tenido un origen en el tiempo. 

 

    Alrededor del año 2004 propuso su nueva teoría acerca de las simas o agujeros negros un término que por lo general se aplica a los restos de estrellas que sufrieron un colpso gravitatorial después de agotar todo su combustible nuclear. Según Hawking, el universo está prácticamente lleno de pequeños agujeros negros y considera que estos se formaron del material original del universo.


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