¿A donde va tu alma?

     Todo ser humano comparece ante la justicia de Dios, para luego ir a su lugar eterno. 

 

     Existen dos moradas donde se pasará la eternidad: “E irán estos al castigo eterno, y los justo a la vida eterna”, es decir, que el alma tiene conciencia eternamente. 

 

     La humanidad, todo se encuentra bajo la sentencia: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”.

 

     El pecado ha separado al hombre de la comunicación con el Creador, y su consecuencia final es la condenación eterna. 

 

     Ahora mismo, conocemos el destino final del viaje que emprendemos, pero no conocemos el destino final de nuestra alma. Pero… ¡Hay una buena noticia! ¡Dios en su infinito amor ha  provisto el único medio para que el alma viaje y llegue al destino glorioso que ha preparado para nosotros, y es aceptando a su hijo Jesucristo como único y suficiente salvador. 

 

     En Romanos 10.9, 10, la Biblia dice: “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en su corazón que Dios le levantó de los muertos, será salvado. Porque con el corazón se crece para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podemos ser salvados”.

 Fuente:  Centro Evangelico Sion
 

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