Santa Lucía de Siracusa

Santa Lucia

     Nacida en Siracusa, entonces ciudad de la provincia romana de Sicilia, de acuerdo con la tradición Lucía era de padres nobles y ricos, y fue educada en la fe cristiana. Perdió a su padre durante la niñez, consagró su vida a Dios e hizo un voto de virginidad. Su madre que estaba enferma, la comprometió a casarse con un joven pagano y ella, para librarse de ese compromiso, la persuadió para que fuese a rezar a la tumba de Águeda de Catania a fin de curar su enfermedad, como su madre sanó, Lucía le pidió que la liberara del compromiso, le dejara consagrar su vida a Dios y donara su fortuna a los más pobres. Su madre, de nombre Eutiquía, accedió. Pero su pretendiente la acusó ante el procónsul Pascacio debido a que era cristiana, en tiempos del emperador Diocleciano.

 

     Ella fue a ver a su pretendiente y le pregunto qué era lo que le gustaba de ella y él le respondió que sus ojos; entonces ella tomó una espada y se sacó los ojos, los colocó en una bandeja de plata y se los entregó al joven pidiéndole que le dejara consagrar su vida a Dios.

 

     Es la patrona de la vista debido a una leyenda en la Edad Media que decía que, cuando Lucía estaba en el tribunal, aun sin ojos, seguía viendo. También es patrona de los pobres, los ciegos, de los niños enfermos y de las ciudades de Siracusa, Venecia y de Pedro del Monte. También es patrona de los campesinos, electricistas, choferes, fotógrafos,afiladores, cortadores, cristaleros y escritores.

 

     Durante la Edad Media, debido al retraso acumulado por el Calendario Juliano, la festividad de Lucía coincidía con el solsticio de invierno y, por tanto, el día más corto del año. El nombre de la santa, que significa la que porta luz y la fecha en que se conmemoraba su martirio, explicarían el origen de esa leyenda posterior sobre sus ojos.

 

Día de conmemoración

     Desde tiempos inmemorables se ha tenido a Santa Lucía como patrona de los ciegos y abogada de problemas de la vista. Sus devotos como agradecimiento de curaciones le ofrecen como exvoto ojos de oro o plata. La iglesia católica, ortodoxa y luteranas escandinavas celebran su fiesta el día 13 de diciembre.

 

Iconografía

     Se le representa normalmente con una espada que le atraviesa el cuello, una palma, un libro, una lámpara de aceite y en ocasiones también con dos ojos en un plato.

 

Veneración de sus restos

     Según la leyenda, el cuerpo de Lucía, mártir siracusana (13-12-304), conservado intacto hasta nuestros días, después de haber sido cedido a Constantinopla (1040) fue nuevamente traído a Italia durante la cuarta cruzada. Desde hace más de siete siglos, Venecia lo guarda celosamente. En 1955, por expreso deseo del Patriarca Cardenal Roncalli (futuro Juan XXIII), el rostro de la santa fue cubierto con una máscara de plata.

 

     El sarcófago de cristal expuesto bajo el altar, se encuentra en la Iglesia de los Santos Jeremías y Lucía. En muchos mapas y planos de Venecia, la Iglesia figura sólo con el nombre de San Jeremía, en la plaza del mismo nombre. Los restos de la santa fueron trasladados a esta iglesia en 1861, cuando la dedicada a ella fue demolida para construir la estación de tren, que lleva por ello su mismo nombre y su velación fue en San Vicente de Paul de Faceras.

 

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