María Isabel de la Onza

María Lionza, María de la Onza o Yara es una figura mítica-sincrética autóctona del folclore venezolano.

     Representada popularmente como una diosa o reina, María Lionza es la figura central del llamado Espiritismo Marialioncero, culto en el que se mezclan ritos y creencias católicas, espiritualismo indígena y deidades africanas y que ha absorbido elementos de santería, religión yoruba, vudú y elementos místicos y teológicos de origen desconocido.

Origenes

Maria Lionza - Maria Isabel de la Onza

     A pesar que se le cree de origen indígena, comúnmente se le representa como una mujer blanca con una corona de oro en la cabeza y una rosa y un banderín en la mano derecha. El banderín tiene escrito su misión como diosa: Protectora de las aguas, Diosa de las cosechas.

     No existe documentación histórica sobre la mujer representada, pero sí numerosas teorías contemporáneas sobre el origen del mito basadas en la tradición oral venezolana. Estas historias, aunque diferentes, coinciden en que María Lionza, como ser sobrehumano, habita las montañas de Sorte en el estado Yaracuy, desde donde el culto se extendió al resto del país alrededor del año 1900. Por esta razón, la región de Sorte es un sitio de peregrinación constante de los creyentes del culto Marialioncero.

 

     María Lionza (Yara, Guaichía) "María Lionza es un dios bucólico que vive apaciblemente en la espesura de los bosques, en las aguas remanzadas, en grutas encantadas, entre rebaños de animales salvajes y rodeada de espíritus subordinados y obedientes"

     En el ámbito espiritual (según el sincretismo de la región) es el más alto escalón de las Cortes Espirituales, por lo que se ubica su importancia después de la Santísima Trinidad y la Virgen María Madre de Jesús.

En América representa un símil de la diosa Venus y Gea, diosa de la paz, el amor, la armonía, siempre relacionada con la magia del agua, el trueno, perfumes, bosques, montañas. También representa el misterio universal de la feminidad y el amor y otras representaciones de la naturaleza.

     El escultor Alejandro Colina la inmortalizó para el mundo como una mujer desnuda de musculatura atlética, sobre una danta (tapir macho, adorado por tribus indígenas), y con las manos extendidas en las que sostiene un hueso de pelvis femenina (símbolo de la fertilidad) en sus pies la danta aplasta a unas serpientes, símbolos de envidia y egoísmo. Esta escultura se realizó durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Está en la Autopista del Este, justo al lado de la Universidad Central de Venezuela.

 

Significación Cultural

     Es madre del mestizaje, poniendo a un lado el orgullo de los blancos coloniales, y los maltratos sufridos por los negros que fueron esclavos, logrando la unión y romance de dos mundos.

 

      La cultura venezolana a la igual que la de América Latina está formado por la unión de negros, indios y blancos españoles. Ella es el centro de la trilogía de máxima jerarquía en las cortes espirituales venezolanas formada conformada por el Gran Cacique Guaicaipuro Cacique de Los Caracas y otras tribus que se opuso férreamente a los españoles-, María Lionza y el Negro Felipe Gran Luchador durante las guerras de Independencia de Venezuela.

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